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Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, un contexto mexicano

Son varias las normas y leyes que obligan a las empresas a ajustarse a un marco regulatorio que garantice su confiabilidad y ética profesional

por lo que es común que dentro de las organizaciones se cuente con estándares, normas y reglas para hacer cumplir los valores éticos que las integran. Dichos valores establecen una amalgama de principios integrales que orientan a las compañías a realizar sus actividades de forma limpia para prevenir situaciones de riesgo de soborno.

Existen normas internacionales que se adaptan a las empresas públicas y privadas para ayudarlas a tener un sistema de gestión antisoborno eficiente, tal es el caso de Transparencia Internacional, cuyo objetivo es inculcar la rendición de cuentas y fortalecer la transparencia. Otras como la OCDE, agrupan a diversos países con el fin de establecer y promover reglas que garanticen la mejora política, económica y social de los individuos. ISO 37001 tiene el objetivo establecer buenas prácticas de auxiliar a las empresas a combatir e identificar, evaluar, prevenir el soborno, además de promover una cultura empresarial ética y que se ajuste a las regulaciones de cualquier país.

En México los casos de soborno son muchos y se dan en todos los niveles, tanto privados como públicos. Según Transparencia Internacional, el país ocupó el lugar 138 en el ranking del 2018 con 28 puntos, lo que denota un índice importante de corrupción, pues para este estudio se utiliza una escala del 0 al 100, donde 0 es el que presentó mayores índices de corrupción y 100 el que tuvo menores índices.

De cara a este contexto, se promulgó el 18 de julio de 2016 la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, la cual se encarga de evitar situaciones ilícitas en las instancias de gobierno y todas las empresas que tienen alguna gestión con los órganos gubernamentales.

La ley tiene injerencia en todo el territorio nacional, instituye las bases para la coordinación entre las entidades federativas, municipios y alcaldías de la Ciudad de México; su objetivo es permitir a las autoridades la prevención, investigación y sanción de hechos de corrupción, soborno o cualquier falta administrativa. Esta ley surgió de la necesidad de garantizar el funcionamiento del Sistema Nacional Anticorrupción, señalado en el artículo 113 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual es una instancia de gobierno que cuenta con un Comité Coordinador formado por:

  • Titulares de la Auditoría Superior de la Federación
  • La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción
  • Los presidentes del Tribunal Federal de Justicia Administrativa y del organismo garante que establece el artículo 6º de la Carta Magna
  • La Secretaría del Ejecutivo Federal responsable de control interno
  • Un representante del Consejo de la Judicatura Federal y del Comité de Participación Ciudadana

Éste último conformado por cinco ciudadanos que se hayan destacado por contribuir a la transparencia y el combate a la corrupción, los cuales serán designados por los términos que establezca la ley.

“Esta ley es de orden público y su objetivo es establecer principios, bases generales, políticas públicas y procedimientos para la coordinación entre las autoridades de todos los órdenes de gobierno en la prevención, detección y sanción de faltas administrativas, hechos de corrupción, así como en la fiscalización y control de recursos públicos. Aunque sean de carácter privado, las autoridades tienen la facultad de investigar, prevenir y sancionar cualquier tipo de falta o acciones de soborno,” comentó Gina Sanmiguel, Consultor Senior en Pink Elephant.

A pesar los continuos esfuerzos del gobierno por implementar leyes nacionales para prevenir el riesgo de soborno o corrupción, los casos se siguen dando, remarcando así la importancia de hacer algo más que la sola implementación de las normas y códigos de ética. Hace falta la integración de estrategias basadas en la cero tolerancia al soborno o corrupción, que orienten a las compañías a un cambio cultural dentro de la organización y que se pueda transmitir al exterior a todos los socios de negocio.

Hoy en día resulta imperativo que las empresas se adhieran a las normas nacionales o internacionales, todos los países y compañías deben formar parte de ellas. En México hay mucho por hacer para mejorar la transparencia de las organizaciones, es un trabajo en conjunto con empresas y gobierno para generar un cambio cultural en las personas, lo que sin duda posicionará al país y le brindará beneficios de crecimiento global.

“Normas internas y externas son fundamentales para las compañías, pues son la puerta de entrada a entornos laborales confiables y seguros para que otras empresas puedan hacer alianzas y aumentar las posibilidades de crecimiento al interior y exterior. Estos códigos rigen el comportamiento de las empresas y los individuos que las integran, por lo tanto, es responsabilidad de cada compañía establecer estrategias de mejora para fomentar conductas éticas y generar un cambio cultural en la organización, para lo cual, es aconsejable que se acerquen a los expertos para orientarlos en las estrategias de implementación de un sistema de gestión y prevenir los riesgos de soborno o cualquier otra actividad de corrupción”, finalizó Gina Sanmiguel, Consultor Senior en Pink Elephant.

Conozca más sobre Sistema de Gestión Anti-Soborno en el contexto de la norma ISO 37001.

Sí requiere de más información y cómo comenzar con un esquema de Anti-soborno en su organización comuníquese con los Expertos al +52 55 3544 3050 o info.mx@pinkelephant.com